jueves 18 de febrero de 2010

Gota a gota...

COMUNICADO DE PRENSA

¿UN ESTADO QUE HACE AGUA?

Ante la ausencia de respuestas en el conflicto del agua por parte del Estado provincial y municipal, distintas Juventudes Políticas de Bahía Blanca nos vemos en la necesidad de hacer escuchar nuestra opinión. La crisis hídrica que afecta a los vecinos está siendo abordada desde la improvisación por parte de una administración local que mira para otro lado, pretendiendo hacerse la distraída y cuyos intereses están alejados de las necesidades básicas y vitales de todos los ciudadanos.

Cuando el deterioro en el servicio de agua potable es una realidad indiscutible, lamentamos, pero no nos vemos sorprendidos que este gobierno coloque como prioridad el suministro para el Polo Petroquímico, negando el derecho a 400.000 personas. Frente a esto, el Intendente Breitenstein y ABSA se preocupan por encontrar culpables entre los vecinos, imponiendo sanciones ante supuestos usos excesivos y esquivando medidas de fondo: no se hace otra cosa que cambiar el eje de la discusión. Ya no quedan dudas de que el modelo de gestión de este gobierno es el modelo de los negocios. Continuando con la desidia de gestiones anteriores, se deja actualmente en mano de las grandes empresas el destino de los bahienses al no promover políticas de inversión en desarrollo sustentable.

No esperamos que Cristian pase casa por casa con un bidón de agua en la mano como lo prometió, pero sí que mínimamente brinde información verificable sobre la crisis y ponga en práctica las soluciones recomendadas por distintas instancias de la sociedad civil. Nos preguntamos en voz alta qué hizo con todas las observaciones producto de la Audiencia Pública. Se está combinando peligrosamente la falta de agua con negligencia y falta de voluntad política: la calidad del agua que tomamos debería ser uno de los principales puntos de debate.

Vista la urgencia, exigimos soluciones inmediatas y medidas serias a largo plazo que sean consultadas y consensuadas con toda la ciudadanía y el conjunto de las fuerzas políticas de la ciudad para asegurar su continuidad en el tiempo. Pareciera que tenemos sentado en el sillón de Bordeu a un gerente del poder económico cuando deberíamos estar hablando con un Intendente que vele por todos los bahienses.

De esta forma acompañamos la iniciativa de “Vecinos por…” y convocamos a los jóvenes y a toda la comunidad a participar de la marcha de este jueves a las 19:30 frente a la Municipalidad.

JUVENTUDES POLÍTICAS DE BAHÍA BLANCA

Federación Juvenil Comunista
Grupo 83 Jóvenes

Nueva Bahía
Juventud Encuentro por la Democracia y la Equidad
Juventud Socialista
Proyecto SUR

jueves 4 de febrero de 2010

Ante un nuevo aniversario de la Revolución de 1905


“no se efectúan en el espíritu humano cambios tan radicales que permitan pasar del escepticismo, del descreimiento y de la corrupción política en que se ha vivido, a una acción reparadora, destinada, precisamente, a destruir el sistema del que se ha sido instrumento o servidor”*1

Con estas palabras Hipólito Yrigoyen impugnaba a la oligarquía gobernante de principios de siglo, que se había apropiado del poder político de la República, manoseando la Constitución Nacional y el sistema representativo. El Manifiesto Revolucionario de 1905 es uno de los textos más esclarecedores para comprender la profundidad de la Causa yrigoyenista, su función reparadora y los fundamentos por los que se intentó socavar por las armas a un Régimen que sin lugar a dudas era falaz y descreído. La aristocracia patria, con su elegancia europea perfumada con bosta de vaca, perfiló a las luces de la tan recordada Generación del 80 un país para pocos a sangre, hambre y represión.

A 105 años de aquel levantamiento popular, que marcó los destinos de nuestra patria, muchos de sus postulados permanecen vigentes. Leemos hoy día los editoriales del diario La Nación añorando la Argentina del primer centenario, usados para criticar a la administración kirchnerista, olvidando (o no) que ese festejo se daba con fraude, Ley de Residencia y sumisión a los centros del poder imperial. Curioso ejemplo de República rescatan por estos días los adalides de la institucionalidad.

Justamente ante todas esas injusticias se sublevaba el radicalismo de la mano de su gran caudillo popular. Así el yrigoyenismo dio inicio a una nueva configuración política en la Argentina moderna, sentando serias diferencias con el proceso oligárquico para el que el Estado y la democracia solo existían como formas jurídico-políticas instrumentadas en beneficio de las minorías privilegiadas.

Alcanza con leer el manifiesto revolucionario para comprender que la concepción krausista de Yrigoyen generaba una ruptura con el molde liberal e impugnaba el ordenamiento precedente, proponiendo en oposición a la oligarquía que burlaba la voluntad popular un núcleo duro de fuerzas morales basado en la ética y en la solidaridad, tomando cuerpo en la forma de nación – antinación. Estos juicios no encajaban en el molde de una democracia limitada, esbozada por el liberalismo clásico, ya que el radicalismo constituía su propia visión como heredero de las largas luchas populares de la patria, e identificándose con el Estado al cual inyectaba del contenido moral carente.

El programa emancipatorio del yrigoyenismo, esbozado en 1905 y en las administraciones radicales a partir de 1916, no se concretó plenamente pero sus banderas dejaron un sendero marcado. Hoy nos queda recuperar como radicales lo mejor de nuestra tradición histórica, aquello que nos hermana con los procesos de liberación de una Patria Grande sojuzgada. En pos de supuestos beneficios electorales no podemos darnos el lujo de traicionar nuestra propia historia sea cual sea la coyuntura política que nos toque transitar. Tenemos mucho de lo que sentirnos orgullosos y son esas banderas intransigentes las que nos permitirán claridad y coherencia para resolver las problemáticas actuales que aquejan a nuestro pueblo.

*1- Manifiesto de la Revolución Radical del 4 de Febrero 1905