miércoles 27 de mayo de 2009

La oligarquía argentina y el miedo al chavismo

"Esto es la profundización de una política de confiscación.
Puede ser el modelo kirchnerista después del 28 de junio"

Elisa Carrió

A partir del momento en que los Kirchner pernoctan en la Quinta de Olivos siempre me llamó la atención la reacción de nuestra derecha patria. Los muchachos están alterados, se asustan por muy poco. Sacando las editoriales de La Nueva Provincia y de la Revista Cabildo, que destilan como de costumbre sueños procesistas y alabanzas al genocidio perpetrado por la última dictadura, el conjunto de la oligarquía se aterroriza por casi nada.

Ahora con las medidas del chavismo nos quieren alertar de una supuesta radicalización de los Kirchner luego del 28 -si llegan a salir triunfantes de la contienda electoral-. Algunos sectores de la oposición se embarcan en el discurso aristocrático, pegándole a Chávez y reclaman que el gobierno defienda a capa y espada las “empresas argentinas”. Carrió habló del "populismo confiscatorio" de Chávez. Son una muestra patética del grado de colonización mental de gran parte de nuestra dirigencia política.

El peronismo careta propuso defender el "trabajo argentino" frente a Venezuela. A la derecha argentina, primero que todo, hay que pedirle que se ponga de acuerdo. Durante décadas se cansaron de propugnar el librecambismo absoluto, entonces ahora ¿para qué quieren que intervenga el Estado Argentino? No se trataba de empresas multinacionales, de que la globalización había hecho obsoletos a los estados nacionales, de los beneficios de una economía abierta, y un listado enorme de etcéteras que estructuraban la panacea del fin de las ideologías.

Bueno simplemente a joderse. Porque cuando se conformó la CGTE y Gelbard hablaba de una burguesía nacional ustedes apoyaron a Martínez de Hoz y brindaron con la rata riojana en los 90. Decían que era lo mismo producir caramelos. El tema radica en que muchos se niegan a los nuevos vientos que corren por el continente. Y lo lamentable se centra en que los Kirchner sólo son una brisa débil, que toman alguna que otra medida interventora con miedo y hasta pidiendo permiso. Daniel Scioli, en su doble tarea de gobernador y candidato a diputado nacional, aclaró hoy al mediodía con Mirtha Legrand (por si las dudas) que en Argentina no se viene una “ola estatizadora”.

Ante los desvaríos de la oposición es recomendable leer la nota de Ricardo Campero, ex secretario de comercio exterior de Raúl Alfonsín, con respecto a la postura del gobierno nacional y la decisión de Hugo Chávez.

Si creemos en la autonomía de los pueblos, como muy bien nos enseñó Hipólito Yrigoyen, tenemos que defender la decisión del gobierno venezolano y en todo caso pedir que la cancillería argentina tenga una política seria en el armado de una agenda latinoamericana que realmente tienda a la integración continental. El debate político, si es que existe en estos pagos, está tan corrido a la derecha que Obama parecería ser un revolucionario. Nos quieren prevenir del cuco rojo, como ayer lo hicieron de la llegada de la “chusma radical” o del “aluvión zoológico”. Tenemos que ser por sobre todo doctrinariamente claros, no se le puede hacer el juego a la derecha. Recuperemos YPF y empecemos a caminar en la dirección de un proyecto nacional y popular.

jueves 21 de mayo de 2009

Los Intolerantes -Comunicado de Prensa-

Una vez más los intolerantes atacan las expresiones populares: durante el principio de esta, semana fue agredido el mural por la memoria ubicado en la peatonal Drago, realizado por un grupo de jóvenes junto con la División Juventud del Municipio, con pintadas de aerosol .

No se trata en este caso de una travesura trasnochada, sino más bien de un ataque directo y concreto: fueron tapados los rostros de Jorge Julio López, David Watu Cirelluelo, Ernesto Guevara y Mónica Moran. Ésta última desaparecida en nuestra ciudad por el Terrorismo de Estado. Watu asesinado por la Triple A dentro de los establecimientos de la UNS a plena luz del día. López desaparecido en democracia. Todos seres humanos comprometidos con la democracia y la distribución de la riqueza, en definitiva, con una sociedad mejor.

Pese a que esta sociedad argentina en su conjunto e incluso el Estado nacional pujan por la reconstrucción de nuestra memoria histórica, aun quedan sectores sociales que reivindican el terrorismo de Estado y apuestan por un modelo de sociedad controlada a través del miedo y la persecución.

Asediar a jueces que cumplen con la Ley, organizando escraches como medio para sembrar confusión como sucedió contra la Dra. Calcinelli, agraviar dirigentes de intachable trayectoria y lucha por la memoria y la justicia como es el caso del Dr. Cañón, instalar debates engañosos como el de la criminalización de la juventud, siempre actuando desde las sombras, son los hechos más recientes que generan estos oscuros personajes enemigos de la democracia.

Como ciudadanos bahiénses no queremos pasar por alto este tipo de atropellos repudiables. Nos ponemos a disposición del grupo de arte callejero “La Virola”, para reconstruir el mural con alegría, a la luz del día y junto a nuestros vecinos.


VOLUNTARIADO JUVENIL MARIANO MORENO

sábado 16 de mayo de 2009

La Máquina de Impedir

En general, desde mayo del 2003, la discursividad kirchnerista me seduce. Pero paso a paso por estos años de gestión presidencial se presentó un pequeño problema: no les creo. Néstor llamó, en su lanzamiento como candidato a diputado nacional, a la “construcción del nuevo tiempo y a la nueva historia” escoltado por Scioli y la mafia del pejotismo como si esto no generara la mínima contradicción con un discurso de supuesto cambio.

A estas alturas uno tendría que concluir que Kirchner tiene un problema de trastorno de personalidad ya que continuamente habla de los que saquearon y vendieron a nuestra República como si él hubiera aterrizado en la escena política argentina en diciembre del 2001 sin nunca ser gobernador menemista y actor de la entrega nacional. No tan sólo hacen referencia del menemismo como si fueran ajenos, hay que prestar atención sobre sus declaraciones ante el gobierno de la Alianza: Diana Conti, Nilda Garré o tantos funcionarios K formaron parte de las listas del acuerdo entre la UCR y el Frepaso. El punto es que su actuación no los invalida hoy día, lo esquizofrénico pasa por discurrir políticamente no reconociendo las responsabilidades en la historia reciente.

Ahora algunos hablan de cambiar las “formas” porque catalogan a la Presidenta de “autoritaria” y estos opositores dan gracia. Porque no se puede no concordar con Kirchner en la “construcción de una patria libre y soberana”, pero cuando los K hablan de los recursos naturales hay que debatir sobre YPF, la necesidad de nacionalizar las fuentes hidrocarburiferas y el veto hacia la ley de Glaciares, cuando se llenan la boca contra la concentración mediática pedirles respuestas por la unificación de Multicanal – Cablevisión y propugnar la sanción de una nueva ley de medios, cuando la tan trillada “distribución del ingreso” aparece en sus bocas bregar por una reforma impositiva progresista, por la nacionalización del comercio exterior, porque la renta financiera sea gravada y también proponerles ya que hacen gala de que es una mujer preocupada por los Derechos Humanos quien ocupa la primera magistratura nacional la legalización del aborto y el matrimonio para personas del mismo sexo.

Los K no podrían hablar de la máquina de impedir porque estaríamos ante la presencia de un núcleo opositor que ideológicamente superaría con creces al pragmatismo de unos burócratas que no dudan en lanzar sus cantos de sirena por izquierda o derecha según marque los vientos de la historia.

En todo caso nos tendremos que resignar a que una variante peronista por derecha se haga cargo de los destinos institucionales del país encarnada en Macri, Solá o Reutemann. Los sectores medios se tendrán que hacer cargo nuevamente de apoyar socialmente otra entrega neo liberal, los Kirchner de haber quemado las banderas progresistas empujando a la República hacia planteos neo conservadores y el resto de la oposición por preferir el discurso del establishment a emprender la construcción de un proyecto nacional y popular.

martes 12 de mayo de 2009

Los sueños liberales de Carrió modelo UC Siglo XIX

“… es la Unión Cívica, la de 1890, eso es
el Acuerdo Cívico y Social…”


Estas palabras pronunciadas por la Dra. Elisa Carrió hace sólo unos minutos hablan por sí mismas. Como radical (fuera de la UC¿R?) uno mínimamente se alarma ante semejante confesión ideológica.

La doctora Carrió debe saber que los partidos políticos característicos del orden capitalista en nuestra República aparecieron luego de la Revolución del 90 y que se definieron en torno a ideas, proyectos de país, sueños y esperanzas que canalizaron los intereses de las clases populares. Pero también estaban aquellos que buscaron conservar el poder para unos pocos y frenar el cambio.

Nuestra oligarquía ha dado muestra históricamente de una gran adaptación. Así en el interior de la UC se definieron tempranamente, producto de esa heterogeneidad que hoy alaba Carrió, dos liderazgos antagónicos que perfilaron el futuro quiebre. Bartolomé Mitre fue la cara que representó garantía oligárquica y sintonía con los intereses extranjeros, mientras que Alem era la esperanza en la transformación democrática.

Carrió al sostener que el Acuerdo Cívico y Social es la Unión Cívica de 1890 está diciendo que ella piensa representar los intereses oligárquicos , porque la UC tenía un ala oligárquica que buscó a toda costa impedir la victoria de Alem. Campos y Mitre traicionan a la revolución porque fueron la mano de los grandes terratenientes y del capital extranjero.

No somos como radicales hijos del 90, porque la UC dio una solución conservadora al Régimen. La respuesta revolucionaria de la que nos sentimos herederos es la intransigencia de la ruptura. La UC parió la candidatura aristocrática de Mitre y el pacto con el roquismo. El Radicalismo es por sustancia ideológica todo lo contrario.

El acuerdo fue la táctica de los sectores concentrados, por eso mismo es falso el planteo que también pronunció Carrió de que “…ese pasado glorioso fue de todos los argentinos…”. Mientras que unos argentinos se encaminaron por mantener el status quo muchos otros lucharon y dieron su vida por destruir los privilegios.

Hay que recordar como Alem repudió la conciliación de Alsina con Mitre y luego el pacto con Roca. No por nada Don Leandro sería el abanderado de la Intransigencia.

De la actitud de lucha salió la UCR y de la coherencia en ese enfrentamiento con el Régimen el gobierno popular de 1916. Hoy los Prat Gay, Bullrich, Estenssoro, Carrió son los mitristas de ayer, los partidarios del acuerdo oligárquico: los que quieren que cambie algo para que todo siga igual.

Como el radicalismo de 1891, el partido popular anti oligárquico debe nacer hoy día en nuestra República para nuclear a todos aquellos sectores progresistas que creen en la autodeterminación nacional y no en los planes del liberalismo, terminando así con un panorama caracterizado por la fragmentación y la ausencia de alternativas. Carrió y la CC evidentemente caminan por otra senda.