viernes 27 de febrero de 2009

De paros educativos y ministros

Escuche durante la semana al titular de la cartera educativa, Juan Carlos Tedesco, en el nuevo programa de Liliana López Foresi. El ministro de un ministerio sin escuelas sostuvo "espero que los docentes acaben con la cultura del paro". Por momentos parecía la voz de Susana Decibe. Tedesco, como los voceros de gran parte de los medios de comunicación, siguen hablando de la educación y de los paros como si se tratara de una cuestión cuantitativa y no cualitativa: ¿de qué sirve cumplir perfectamente los días de clases durante el año con salarios miserables, contenidos académicos vergonzosos y escuelas destruidas? La visión neoliberal construye consumidores y mano de obra barata para el mercado en vez de ciudadanos democráticos comprometidos. Los Kirchner continúan el camino de la rata riojana y la Ley Federal de Educación.

Pero ante cada conflicto gremial escuchamos a funcionarios indignados porque los maestros toman de rehenes a los chicos. Hipocresía pura. Sólo se busca endulzar los oídos de aquellos padres que conciben a la escuela como una guardería y que descomprometidos totalmente de la calidad educativa recibida por sus hijos pegan el grito de alarma cuando sus chicos quedan en casa. Una educación desfinanciada desde la médula. Un país sin proyecto científico y educativo.

La tragedia cultural provocada por el neoliberalismo la estamos viendo recién ahora. Por eso da un poco de asquito escucharlo hablar al senador Filmus como si nunca hubiera sido ministro de Carlos Grosso o jefe de asesores de Susana Decibe durante el menemato.

Cuando se refieren a la educación o a la salud nuestros tecnócratas siguen hablando de “gasto social” y no de inversión como correspondería para aéreas de desarrollo estratégico de una Nación. Para comenzar el año se envió una orden de subejecución de partidas del 20 por ciento para todos los ministerios nacionales menos el de Obras Públicas (¿año electoral?) para lograr pagar los vencimientos de deuda externa a fin de año. Y como si fuera poco se reconoce que por ejemplo en el ministerio de educación, como en otros tantas áreas, quedan recursos sin ejecutar.

Docentes proletarizados, salarios de miseria, vacío presupuestario, carencia de proyección educativa soberana, contenidos paupérrimos. Pero el sr ministro no se avergüenza de este alarmante cuadro sino de la posibilidad de que los gremios hagan valer un derecho consagrado constitucionalmente en el artículo 14 bis.

¿Dónde está el oficialista Yasky? Parece preferir abrazarse a Moyano y dar presente en todos los actos K bajo la promesa de que algún día le darán personería gremial a la CTA cual conejo tras zanahoria (parece que los K no tuvieron tiempo desde el 2003 en firma un simple decreto reconociendo a la otra central de trabajadores)

El problema educativo es complejo. Muchos docentes carecen de la formación adecuada para estar frente a los cursos y transformar a esos chicos en ciudadanos democráticos. Obtienen sus cargos a través de un sistema de puntaje sin concurso público quedándose en sus cargos durante años, la experiencia personal de cada uno al pasar por la secundaria/polimodal confirma la decadencia. Pero son engranajes de una máquina perversa que ofrece cursos privados “de capacitación” lastimosos (negocios) para lograr puntaje y de una formación tercerizada a la que acceden muchas veces porque es una salida laboral segura. No hay jerarquización docente porque no hay proyecto de país. Después los pedagogos se llenan la boca de bonitos conceptos hablando por ahí. Hace unos años el ex rector de la UBA, Jaim Etcheverry, acertó diciendo “estamos siendo educados por una generación que ignora que son ignorantes”

Eric Toussaint en su libro “La Bolsa o la vida” transcribió un documento que la OCDE enviaba a los gobernantes para recomendar políticas de ajuste. En materia educativa decía:

“…la huelga de los profesores no es, como tal, un peligro para el gobierno pero es indirectamente peligrosa puesto que libera a la juventud para que se manifieste…”
“…se puede reducir los créditos de funcionamiento a las escuelas y universidades, pero sería peligroso restringir el número de alumnos, pues las familias reaccionarían violentamente a una negativa de inscripción de sus hijos, pero no a una bajada gradual de la calidad de enseñanza y la escuela pública puede, progresiva y puntualmente, obtener una contribución de las familias o suprimir tal actividad…”

Dejamos todo en manos del mercado y hoy la perversidad oficialista reviste sus políticas de saqueo mental bajo ropajes progresistas.

viernes 20 de febrero de 2009

Yo pido que tu empresa se vaya de mi país

Somos rehenes, presos de los grupos económicos que se hicieron cargos de las empresas del Estado argentino con el único interés de aumentar sus negocios sin ningún tipo de escrúpulo. El verso armado para doña rosa se cae a pedazos desde hace años. Hoy pase 20hs sin luz gracias a EDES y siempre en estas circunstancias recuerdo, aunque era bastante chico, a Neustad desde la pantalla de Telefe hablando del futuro venturoso del país gracias a las políticas de Dromi & cía, brindando al aire junto a Menem con champagne.

Empresas que sistemáticamente prestan un servicio deficiente, hacen y deshacen a su antojo. La panacea privatizadora que narró el menemismo (y continuada por los K), sólo destruyó al Estado permitiendo millonarios beneficios al sector privado. La dependencia de nuestra Nación es alarmante y la soberanía económica una bandera política que debe ser recuperada. La ley se convierte en farsa, con licitaciones y concesiones armadas, los usuarios pueden quejarse pero nada pasará. Ejemplos sobran, Clarín maneja el 80 % del servicio de TV por cable aunque hay legislación antimonopolio o el Grupo Plaza en mi ciudad burla las clausulas y se queda con las 3/4 partes de las líneas locales mediante empresas fantasmas.

Hace unos años en Bahía Blanca el agua “potable” empezó a salir con olor a gamezan, no sólo era imposible beberla, la ropa y el cuerpo quedaban impregnadas de un olor nauseabundo. Durante semanas todos los vecinos tenían que dirigirse con sus bidones a cargar agua a los surgentes o a la serie de tanques que se empezaron a distribuir por los barrios. Eran postales propias de una guerra, pero no se trataba de Kosovo, sólo una ciudad del sudoeste bonaerense, presa en ese caso del negociado de Azurix.

El petróleo fue entregado mientras que Estados Unidos encabeza guerras e invade países para garantizar el suministro del tan preciado oro negro. YPF, la primer empresa petrolera estatal del mundo, era el símbolo de la dignidad nacional. El accionar visionario de dirigentes como Yrigoyen y Mosconi fue tomado como ejemplo en toda Latinoamérica. Pero la oleada neoliberal la destruyó y la ciudadanía compraba mientras tanto espejitos de colores como si no hubiera corrido mucha sangre durante 500 años en estas tierras.

Nuestros liberales se quejan de los contactos de los K con Chavéz, a quien acusan sin ningún empacho de dictador, pero nada dicen de los K cuando Nestor renovó por 30 años la concesión de las señales de televisión o cuando se mantienen los peajes del menemismo (claro, esos no son piquetes que impiden la libre circulación, no?). Por no hablar del desmantelamiento de la red ferroviaria y el asqueroso servicio prestado por empresas como TBA.

Genera mucha indignación el panorama colonial en el que vivimos, y más bronca todavía la ausencia existente en el debate nacional de la necesidad imperiosa de recuperar nuestros recursos naturales y todos aquellos resortes fundamentales para el desarrollo de un país inclusivo.

El Arturo Frondizi que uno rescata (el autor de "Política y Petróleo" y no el de la traición con Alsogaray como ministro), enseñaba que la posesión de la tierra y el rumbo que toman las inversiones extranjeras sirven como hilo conductor para poder conocer la evolución económica del país y que estos dos aspectos conforman resortes vitales para la conformación de una economía nacional y popular.

“…si el servicio público debe satisfacer necesidades colectivas y servir de instrumento de gobierno para orientar el desarrollo económico, el lucro no debe ser la finalidad principal, sino mera posibilidad accesoria. Y sin lucro no puede haber empresa privada. El servicio en manos del país puede permitir, no solamente el abaratamiento, sino su utilización como factor de fomento del progreso económico – cultural…”

Hay que ser muy claros: mientras la ciudadanía acompañe con su voto a los proyectos entreguistas nada cambiara.

miércoles 11 de febrero de 2009

Los Gorilas y la libertad


Es tragicómico escuchar a nuestros gorilas patrios, son muy similares a esos tucanes de gran pico y poca cabeza que supo describir magistralmente Manuel Ortiz Pereira. Unos son primates toscos, anti nacionales, caracterizados por su brutalidad y su rabia ante cualquier atisbo popular. Por su lado los ilustres tucanes parlotean insistentemente sobre las supuestas libertades.

Cuando entran en contradicción son graciosos: los gorilas hablan de libertad de mercado pero gritan golpeándose indignadamente el pecho pidiendo que el Estado llene con publicidades oficiales las páginas de sus diarios y revistas.

Luego del conflicto agrario crecieron preocupantemente las tendencias gorilas de nuestra sociedad, tanto en la conformación de una oposición sin concesiones como en tendencias de opinión que desprecian la justicia social y descreen de la soberanía política. Cuando finalice la era K su peor balance va a estar dado por haber empujado a la sociedad en su conjunto hacia una derechización peligrosísima en sus posturas. Las capas medias están siendo seducidas por los planteos aristocráticos de los factores de poder, oponiéndose a cualquier intento de integración social y de autonomía nacional. El kirchnerismo asustó a los sectores dominantes únicamente por su discursividad progresista y ciertas tibias medidas que fueron acertadas. Si reaccionan ante los K de esta forma habría que preocuparse por la reacción oligárquica (o preguntarle a Raúl Alfonsín que la vivió en carne propia sufriendo un golpe de mercado y la intención de horadar su legitimidad por parte de las corporaciones eclesiástica y empresarial) cuando un proyecto verdaderamente nacional y popular se afinque en nuestro suelo.

La torpeza del kirchnerismo y su desinterés en conformar un proyecto de cambio real es lo que dio pasto para el crecimiento de las posturas conservadoras que se perfilan con potencialidad electoral. Cualquier programa político que intente constituirse en oposición al Régimen tiene en las capas medias un aliado potencial insustituible. Ya las clases dominantes se asustaron de la “turba” federal, de la “chusma” yrigoyenista y del “aluvión zoológico” del peronismo.

Se los escucha bramar constantemente a los aristócratas patrios, como hace unos días ante la salida del aire de Nelson Castro. La Nación se llenó la boca sobre los méritos profesionales y morales del periodista, Clarín & cia habló cínicamente de “independencia” como acostumbra. Sólo la brillante editorial de Quique Pesoa en su programa dominical “El Desconcierto” colocó las cosas en su lugar sincerando el tema: la prensa nunca es libre porque como factor de poder juega claramente en una ruleta de intereses. Además de la poca mención sobre los 140.000 pesos mensuales que cobraba Castro y el 1.200.000 que negoció con los nuevos dueños de Radio Del Plata, ¿un poquito obsceno? Muchos luego se quejan de los siderales sueldos de los funcionarios y diputados (todo bajo el discurso de la anti política), pero nada dicen ante estas obscenidades que plasman una sociedad inequitativa y desigual. Las clases medias que nunca verán semejante suma de dinero, en su colonialismo mental, compran y suscriben los argumentos de las clases dominantes.

En este contexto los estamentos medios, como parte integrante del bloque popular, pueden defeccionar ante tendencias conservadoras que buscan impedir los cambios. Su dependencia cultural como reproductores bobos de un discurso ajeno sólo podrá quebrarse si se constituye una alternativa progresista que seriamente intente ser un factor de poder.

jueves 5 de febrero de 2009

Rompecabezas Electoral 09

En este verano pre-electoral las distintas piezas se van acomodando, intentando dar algún tipo de orden al cambalache de fuerzas políticas con el que convivimos desde hace unos años. La crisis del 2001 trajo aparejada consigo la implosión del sistema de partidos clásicos, dejando una balcanización política que sólo benefició al PJ, erigido en único aparato capaz de articular gobernabilidad. De esta forma y con una increíble capacidad de mutación sus principales dirigentes pasaron de cómplices y artífices de las políticas neo liberales a supuestos paladines progresistas. Pareciera que la máxima de Felipe Solá, “para sobrevivir en política hay que hacerse el boludo”, dio sus buenos resultados aunque muchos K hoy renieguen del ex secretario de agricultura de Carlos Menem.

La atomización de los proyectos políticos es visible en las Legislaturas de todo el país y en el crecimiento numérico de las agrupaciones políticas. Por ejemplo la Cámara de Diputados de la Nación cuenta con 37 bloques y mi ciudad, Bahía Blanca, tiene 24 concejales repartidos en 7 bloques. En 2008 se contabilizaban 716 partidos inscriptos entre nacionales y locales (43% más que en el 2001)

Lo paradojal de esta escena es la apatía y desconfianza generalizada de la ciudadanía en lo que refiere a participación y compromiso político partidario. Cualquier ciudadano consultado al azar manifestaría su gran desinterés por las alquimias electorales que se están gestando y probablemente desconozca los nombres de muchos dirigentes y sellos que solamente toman la atención de las personas insertas en el microclima político.

Motivos suficientes existen para justificar la degradante visualización que la ciudadanía tiene, saltimbanquis ideológicos abundan acompañados de proyectos políticos caracterizados por un pragmatismo atroz, vacíos de cualquier interpretación de la realidad: lo colectivo dejó paso a proyectos e intereses de poder meramente individuales.

El kirchnerismo desde su aparición en el 2003 se apropió de una discursividad progresista acompañado de una cooptación de dirigentes populares que sólo sirvieron en los intentos de generar una limpieza de rostro para acostarse finalmente en lo más retrogrado de la política nacional: el aparato mafioso del PJ y la burocracia sindical corrupta de la CGT. Así tenemos un Kirchner de tenedor libre para todos los gustos: de izquierda, centro o derecha acorde al paladar del comensal. Para octubre el kirchnerismo diseñará sus planes conforme a la territorialización de cada elección presentándose más progre en capital para enfrentar al macrismo, más peronista en Santa Fe con Reutemann a la cabeza para intentar disminuir el golpe tras el conflicto agrario y recostándose en el aparato (al que suben todos con Aldo Rico a la cabeza) para enfrentar (con o sin Néstor como candidato) a la oposición en la provincia de Buenos Aires.

Por su lado el macrismo recluido en la administración de la ciudad de Buenos Aires, desbordado de conflictos y demostrando su incapacidad a la hora de la gestión pero ayudado por la creciente derechización del electorado, suma casilleros y cierra acuerdos con el peronismo duhaldista de la mano de Felipe Solá y Francisco de Narváez para perfilar al frente neo conservador como el principal contendiente del oficialismo en territorio bonaerense, todo con mucho aire de vendetta por parte de quienes eran hasta ayer cadáveres políticos. La nueva derecha intenta prepararse para enfrentar nuevamente a la chusma que tanto aborrece.

El coqueteo de Carrió con PRO al ofrecer listas conjuntas en octubre termina naufragando ante las exigencias de un macrismo sin Macri, planteo improbable ya que los magros resultados de PRO se ven claramente cuando Mauricio o Michetti no se presentan como principales candidatos (¿cuántos votos obtuvo Melconian?). La mutación ideológica de Lilita, acompañada ahora de rancios representantes de la derecha aristocrática en su armado “republicano”, la lleva a competir electorado con el PRO presentando al “carismático” Prat Gay como candidato a legislador nacional. Las contradicciones de la Coalición Cínica contribuyen a que Carrió prácticamente no cierre las puertas a casi nadie y quienes hasta ayer tenían vedada la entrada hoy sean bienvenidos. La CC muestra su amplitud pragmática cerrando con una UC¿R? desvariada, con sectores del PS, manteniendo sus acuerdos con las Bullrich y Estenssoro, con Juez en Córdoba, llamando a López Murphy, acercándose a Cobos, pidiéndole a De Angelis que sea candidato y hasta tratando de sumar a Raúl Castells. Mientras más manifiesto sea su anti kirchnerismo y su espíritu de enfrentar a la “diktadura”, mayor es la bendición de Carrió para ampliar sus huestes. Desde que La Nación la adoctrinó simplemente Lilita descarriló.

A su vez la centro-izquierda intenta reconstruir un espacio que aglutine a diversos sectores provenientes de múltiples experiencias fallidas como el Frepaso o el ARI, militancia sindical (CTA), gestiones comunales exitosas como Morón, ex kirchneristas, gajos de peronistas, radicales y socialistas y demás partidos de izquierda. Los éxitos dependerán de la generosidad y la capacidad de construcción a largo plazo de una herramienta no sólo electoral sino del impulso de un proyecto emancipador y democrático creíble para la ciudadanía. Esperemos sus frutos ya que es urgente el intento de recrear espacios de honestidad intelectual y voluntad de cambio para que la política pueda recuperar su rol quijotesco de constructora de esperanzas y utopías.

lunes 2 de febrero de 2009

El Petróleo es de mi tierra y del gringo es el béisbol

Se cumplen 10 años de la Revolución Bolivariana y la alegría invade no sólo al hermano pueblo venezolano sino al resto de latinoamericana. La escena continental hace una década, en plena hegemonía neoliberal, presentaba a Chávez como un personaje único que se escapaba de los libretos perpetrados por el Consenso de Washington. Hoy gracias al espíritu inquebrantable de los pueblos que resisten Hugo Chávez es acompañado por otros compañeros de ruta que rescatan del polvo de la historia el sueño de la Patria Grande.

De Bolívar a Pancho Villa, de Artigas a Salvador Allende los proyectos libertarios que nuestros pueblos han parido nos llenan de orgullo como hoy lo hace la gesta transformadora emprendida en Venezuela. Los ataques de una oligarquía que reconoce rápidamente a sus enemigos, actuando en consecuencia cuando ve sus intereses amenazados, revela su poco apego a la democracia. Institucionalidad que reclaman a los gritos en nombre de una democracia formal y vacía de todo contenido social, proclamando una república del privilegio alejada de las expresiones populares.

En junio de 1975 la revista Crisis, dirigida por Eduardo Galeano, publicó un informe titulado “Venezuela: opulencia y pobreza” en el que se describía a las dos venezuelas: la de la miseria presentaba el 41% de la población de Caracas viviendo en condiciones precarias sin agua ni cloacas y con el 55% de los niños en edad escolar sufriendo problemas de desnutrición. Los logros de la Revolución Bolivariana están a la vista: en 2005 la UNESCO declaró a Venezuela “territorio libre de analfabetismo”, gracias al lanzamiento de las misiones las mejoras en materia educativa, en salud y vivienda son incontrastables (se frenó el proceso de privatización de la medicina estableciéndose un Sistema Nacional de Salud universal y gratuito). La CEPAL sostiene que entre el 2002 y el 2006 se logró disminuir la tasa de pobreza en un 18,4%, mientras que el índice de mortalidad infantil en 1998 se ubicaba en 21,4 por mil en el 2007 cayó a 13,4.

La oligarquía ha rotulado a Chávez de autoritario pero este ha dado muestra de su fe democrática presentándose a elecciones transparentes con auditores del mundo entero, a referéndums revocatorios, mejorando los mecanismos de participación directa y aumentando la autonomía como la creación de los Consejos Comunales, además de colocar en discusión reformas constitucionales. El problema no es el “populismo chavista”, la rabia aristocrática radica en que Chávez molesta porque su proyecto de cambio aspira a una sociedad distinta.

Desde hace diez años Venezuela le otorgó nuevamente voz a los olvidados, a los eternos desposeídos, volvió a renacer el socialismo como una alternativa para afirmar que nuestro norte sigue siendo el sur.

domingo 1 de febrero de 2009

Debate Proyecto Sur - Carta Abierta


-Oro, hambre, saqueos y complicidades por Pino Solanas

-Voceros del medio pelo por Hugo Barcia

-Gurkas, testimoniales, voceros del medio pelo por Alcira Argumedo

-Los aliados posibles y el enemigo principal por Norberto Galasso