
El resultado arrojado ayer a la noche por la Cámara de Diputados de la Nación brinda motivos más que suficientes para aplaudir de pie y estar alegre ante lo que sin ninguna duda es un avance increíble de la democracia argentina. La nueva Ley de Servicios Audiovisuales viene a reemplazar uno de los tantos resabios de la dictadura genocida que desgraciadamente sobrevive de manera cotidiana desde múltiples planos.
El proceso de represión cultural llevado a cabo a partir de 1976 fue culminado por la degradación y la entrega total perpetrada por el menemato. De esta forma la concentración de medios (que la nueva ley viene a corregir) posibilitó la colonización mental de nuestro pueblo. Mientras la patota liberal de la UCeDe aniquilaba conquistas sociales producto de las luchas populares de miles de argentinos, los pulpos mediáticos crecían despro- porcionadamente al amparo del poder y las voces críticas al pensamiento único neoliberal no encontraban lugar alguno para expresarse. Los “medios independientes” tenían únicamente espacio para la frivolización estupidizante de la mano de figuras como Tinelli y Susana Giménez.
Ayer en el Congreso quedo demostrado que aquellos críticos feroces buscan únicamente defender los intereses de los monopolios anulando la discusión. Lamentablemente muchos diputados terminaron corriendo detrás de la derecha al levantarse de sus bancas, en una maniobra que intentó boicotear el debate y la sanción de una ley producto de 26 años de esfuerzos por democratizar los medios de comunicación.
Debemos dejar en claro que los postulados históricos no pueden opacarse y menos traicionarse por la mera coyuntura política. Y que no es perdonable que se mancille el nombre de aquellos que incasablemente defendieron la causa de los más desposeídos. El Régimen enfrentado con armas en mano por Leandro Alem e Hipólito Yrigoyen esta representado hoy por los directorios del capital concentrado y las corporaciones económicas que quieren impedir la construcción de una patria libre y soberana.
Hay que ser ignorante o perverso para sostener que el poder se encuentra en quien momentáneamente ocupa la Casa Rosada y no apuntar los cañones a los conglomerados financieros que digitan la vida de las naciones. Los representantes del pueblo que tienen intenciones de que esta ley no salga están al servicio de intereses perniciosos para el conjunto de la ciudadanía y es bochornosa su condición como empleados fieles de las corporaciones cuando deberían guiarse por los inagotables postulados emancipadores brindados a lo largo de décadas de luchas.
Voy a permitirme citar las palabras de Manuel Ortiz Pereyra, uno de los fundadores de FORJA, que resuenan con fuerte actualidad aunque sean de 1930, tiempos en los que la diputada Giudici no había nacido: “Cada diario de los grandes que aquí aparecen se llama independiente y hace lo posible por convencernos de su equidistancia de los partidos políticos. Pero todos coinciden en un solo objetivo: desconcertar a los radicales. Y hay radicales que por causa de leer diarios, ansiosos de informarse, llegan a no saber en qué calle viven”
Aún así la política en estos últimos tiempos esta recuperando su papel relevante a partir de que se empiezan a discutir nuevamente asignaturas pendientes que no casualmente fueron acalladas. Es necesario ir por más, planteando profundizar el rol del estado, la nacionalización de los hidrocarburos, la redistribución del ingreso. La nueva ley de medios es un paso en esa senda y abre un panorama auspicioso, mientras esperamos que sea sancionada por la Cámara de Senadores la democracia se encuentra de fiesta.
El proceso de represión cultural llevado a cabo a partir de 1976 fue culminado por la degradación y la entrega total perpetrada por el menemato. De esta forma la concentración de medios (que la nueva ley viene a corregir) posibilitó la colonización mental de nuestro pueblo. Mientras la patota liberal de la UCeDe aniquilaba conquistas sociales producto de las luchas populares de miles de argentinos, los pulpos mediáticos crecían despro- porcionadamente al amparo del poder y las voces críticas al pensamiento único neoliberal no encontraban lugar alguno para expresarse. Los “medios independientes” tenían únicamente espacio para la frivolización estupidizante de la mano de figuras como Tinelli y Susana Giménez.
Ayer en el Congreso quedo demostrado que aquellos críticos feroces buscan únicamente defender los intereses de los monopolios anulando la discusión. Lamentablemente muchos diputados terminaron corriendo detrás de la derecha al levantarse de sus bancas, en una maniobra que intentó boicotear el debate y la sanción de una ley producto de 26 años de esfuerzos por democratizar los medios de comunicación.
Debemos dejar en claro que los postulados históricos no pueden opacarse y menos traicionarse por la mera coyuntura política. Y que no es perdonable que se mancille el nombre de aquellos que incasablemente defendieron la causa de los más desposeídos. El Régimen enfrentado con armas en mano por Leandro Alem e Hipólito Yrigoyen esta representado hoy por los directorios del capital concentrado y las corporaciones económicas que quieren impedir la construcción de una patria libre y soberana.
Hay que ser ignorante o perverso para sostener que el poder se encuentra en quien momentáneamente ocupa la Casa Rosada y no apuntar los cañones a los conglomerados financieros que digitan la vida de las naciones. Los representantes del pueblo que tienen intenciones de que esta ley no salga están al servicio de intereses perniciosos para el conjunto de la ciudadanía y es bochornosa su condición como empleados fieles de las corporaciones cuando deberían guiarse por los inagotables postulados emancipadores brindados a lo largo de décadas de luchas.
Voy a permitirme citar las palabras de Manuel Ortiz Pereyra, uno de los fundadores de FORJA, que resuenan con fuerte actualidad aunque sean de 1930, tiempos en los que la diputada Giudici no había nacido: “Cada diario de los grandes que aquí aparecen se llama independiente y hace lo posible por convencernos de su equidistancia de los partidos políticos. Pero todos coinciden en un solo objetivo: desconcertar a los radicales. Y hay radicales que por causa de leer diarios, ansiosos de informarse, llegan a no saber en qué calle viven”
Aún así la política en estos últimos tiempos esta recuperando su papel relevante a partir de que se empiezan a discutir nuevamente asignaturas pendientes que no casualmente fueron acalladas. Es necesario ir por más, planteando profundizar el rol del estado, la nacionalización de los hidrocarburos, la redistribución del ingreso. La nueva ley de medios es un paso en esa senda y abre un panorama auspicioso, mientras esperamos que sea sancionada por la Cámara de Senadores la democracia se encuentra de fiesta.








4 comentarios:
Me gustan muchos puntos de la ley, por lo que me comentaste de las 200 modificaciones la mayoría.
Pero me hubiera gustado que se debatiera de una manera más seria con los cambios realizados.
También quisiera hacer referencia que muchos de los diputados que aprobaron esta ley de la democracia fueron los que rechazaron las leyes de medios de Alfonsín y De La Rúa.
Además de que la pelea nace por un conflicto de intereses, Clarín-Rudy Ulloa, pero sí esto da una ley mejor, bueno bienvenida sea.
Un abrazo y nos mantenemos en contacto.
No he leído la ley (ya demasiado es, obligaciones académicas mediante, encargarme del Senador Jenefes y su mordaza), por lo que me voy a abstener de comentar en particular la norma, aunque no puedo dejar de sospechar de un gobierno que hasta ahora ha hecho lo que quiso, sin ninguna, reitero, ninguna preocupación por el bien común. Este gobierno si ha hecho algo que resulte simpático para los que tratamos de tener una visión progresiva de la realidad y del futuro (y digo tratando, porque los medios estupidizantes constantemente nos están imponiendo el vulgar y facilista prisma del paradigma neoliberal, individualista y transpersonalista) ha sido únicamente para ganar y conservar poder. Este gobierno es tan transpersonalista como las propias corporaciones con las que hoy se encuentra circunstancialmente enfrentado.
De modo que cualquier cosa que proponga o apoye el régimen ya para mi viene con un prejuicio instalado, un prejuicio referente a daños al interés público y las libertades civiles.
En cuanto a eso de "ley de la dictadura" o "de la democracia", tales categorías no existen. Jurídicamente, si el Congreso no la derogó en el 83, la consintió, y más aún si le introdujo modificaciones. La ley actual es, nos guste o no, una ley de la democracia, ya que fue consentida por las instituciones durante 25 años.
¿ Alguien vió el CEPO K en América ? Contabiliza (con cronómetro incluído) la cantidad de horas, minutos y segundos que el proyecto aprobado en Diputados está en esa cámara y no se le da traslado a Senadores para que Cleto no active, ni dilate nada al respecto.
La cantidad de leyes que en éste y otros gobiernos se han aprobado sin respetar las formalidades no implica la justificación, pero tampoco la alarma y el espanto sólo cuando les conviene.
Es gracioso ver a la tarde TN y América. Han perdido tanto la imparcialidad que ya, cualquier hecho, lo imputan objetiva y subjetivamente a la ley.
No soy devoto del gobierno, pero la ley respecto a asignar parte de las frecuencias a las universidades, ONGs, etcétera, me parece un salto cualitativo y digno de apoyar.
No conozco en profundidad el contenido del proyecto de ley. Por todo esto me limitaré a hacer unos breves comentarios a riesgo de arrepentirme en un futuro próximo. Primero. Hablar de monopolios de prensa o de radio difusión en argentina es una tontería mayúscula. Por supuesto que relación a los medios de difusión masivos existen situaciones dominantes en todas las provincias incluida la CABA. Pero para llegar a nuestro actual estado de situación, era necesario que Menem (año 95) modificara la ley de Radio Difusión y ampliase el número de licencias a 10 para un mismo grupo empresarial, y no vi a ningún peronista K, o no-K oponerse a Menem. Por otra parte en el 2005 (Cuando Clarín era "Amigo") se amplió ese número de 10 a 24, ¿Quién gobernaba en el 2005? Si dije bien:-¡"24"!, sigamos sumando, acaso ¿no fue el gobierno K el extendió las licencias del grupo clarín hasta el año 2017, o estaban gobernando los marcianos? ¿Quién autorizó la fusión de Multicanal con CableVisión? o cuando Clarín era amigo no era Monopolio? Tengo la sensación de que toda esta discusión de la ley de la dictadura versus la ley de la democracia no es más sofisma griego, donde lo que en realidad está en juego es una torta gigantesca, que hoy se come el grupo Clarín mayoritariamente (pero no es el único), y que esta ley va quitar a Clarín parte de la torta para dársela a otros empresarios muy poderosos pero amigos K. La verdad no creo que el Sr. Slim (Telmex-Claro), Eurnekian (Telecom), Pierri (Canal 26-Telecentro), o el Grupo Vila-Manzano sean mejores que la Sra. Herrera de Noble.
Esta ley como cualquier marco regulatorio de Servicios Audio-visuales tiene tres patas que son: 1º) la propiedad de los medios, 2º) El financiamiento estatal de esos medios y 3º) La garantía de libre expresión de esos medios. Ahora bien, respecto de la propiedad todos coincidimos en que ese punto constituye una notable mejora (a pesar de Slim, Eurnekiam, Vila-Manzano, Pierri o Herrera de Noble) incluso considerando que esta ley excluye a las Cooperativas del interior de la posibilidad de vender telefonía y cable. 2º) la otra pata es el financiamiento de los grandes medios de difusión masiva, sobre lo cual se deja al total arbitro de PE dicho gasto ¿y la pluralidad, dónde quedó? (En Santa Cruz, prov. gobernada por Néstor K a control remoto, La "OPI Santa Cruz", jamás recibió publicidad del Gobierno de la prov. de Sta Cruz, ¿por qué? Porque las publicidades son para los medios amigos del gobierno (en el caso de Santa Cruz de propiedad de ex-empleados de Néstor K, ex choferes, ex serenos, etc.). Podría citar otras provincias ejemplares como San Luís, La Rioja o Formosa; pero creo que no es necesario ahondar. 3º) La pata final es la libre expresión de ideas, que ¿Quién va a garantizar? ¡¡Oh sorpresa!! el PE, jo jo jo! (las Licencias van a caducar a los dos años y las va a auditar una comisión mixta que en realidad va a manejar el PE, ya que se queda con los 2 miembros del PE más uno de del PL), en definitiva la misma maniobra se utilizó en la reforma del Consejo de la Magistratura. Aun con todas mis críticas creo que esta ley es mejor que lo que hoy tenemos. Pero así como no me puse de pie a aplaudir la nacionalización de YPF cuando un empresario amigo de Nestor K se quedó con el 25% de las acciones de YPF(Lo mismo vale para Edenor o Telecom) tampoco hoy, me pongo de pie para aplaudir lo que constituye un avance increíble de la democracia. Antes de aplaudir a Néstor K me corto las manos. Ojalá hagan mierda a Clarín, todavía no me olvido de la campaña sucia que le hizo a Raúl Alfonsín, pero respecto de la nueva ley de Servicios Audiovisuales, francamente creo que al peronismo le importa un pito la libertad de expresión.
JFR.
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