domingo, 14 de junio de 2009

Pino

Si mi domicilio estuviera asentado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires mi voto no vacilaría un segundo en inclinarse por Fernando “Pino” Solanas, repitiendo de ese modo mi decisión en las elecciones presidenciales que consagraron a CFK como ganadora de apoyar a Proyecto Sur.

Las encuestas lo ubican en un tercer puesto en capital, desplazando al kirchnerismo, con una preferencia importante en el electorado juvenil. Así los analistas ya hablan de “sorpresa” como les gusta tanto a ellos. Con una campaña hecha a pulmón en el 2007 ya había logrado superar a los candidatos de derecha Sobisch y López Murphy .

Es el premio a la claridad y a la coherencia de un referente político que en tiempos acomodaticios decidió llamar a las cosas por su nombre. Simplemente fue a contramarea de una dirigencia travestida que destruyó a los partidos históricos, vaciándolos de su contenido nacional y popular, para mantener inescrupulosamente sus parcelas de poder.

Por los años 40 un militante radical, al que desde las tribunas la derecha alvearista intentaba callar gritándole “judío marxista”, nos enseñó la importancia de la doctrina (para que nos entiendan) y de la conducta (para que nos crean). Moisés Lebensohn y todos esos viejos radicales intransigentes, que vieron como su propio partido naufragaba luego de la muerte de Don Hipólito y del abandono de la abstención en 1935, percibieron claramente que el norte firme tenía que estar dado por la centralidad de los postulados ideológicos acompañados de una férrea conducta ética. La traición de Frondizi años después, al borrar con su codo todo lo que había defendido con su pluma, demostró que esos yrigoyenistas no estaban tan equivocados.

Hoy los tiempos son otros. Sin partidos políticos, con una fragmentación sin precedentes en términos de representación, ante una carencia de un proyecto alternativo nacional, la figura tallada a la antigua de un gran político como Solanas sobresale notoriamente. Porque Pino no es parte de esa cosa rara denominada marketineramente como “nueva política”. Representa todo lo que hoy prácticamente está ausente: compromiso latinoamericano, claridad conceptual, sueños libertarios. En fin, el rescate de aquellas viejas banderas emancipadoras de las que todos como argentinos tenemos que sentirnos orgullosos.

Es posible volver a creer, aunque sólo un ciego podría no reconocer que campea peligrosamente por nuestras calles un escepticismo derrotista que a todas luces es aterrador. Definitivamente los pueblos no se suicidan pero para romper con décadas signadas por la decadencia y la servidumbre bovina debemos construir las herramientas de cambio.

"Mientras la América Latina esté gobernada por políticos profesionales cuya única función consiste en defender los privilegios abusivos de la oligarquía local y en preservar los intereses absorbentes de los imperialismos extranjeros, ninguna evolución puede ser posible"
-Manuel Ugarte-

7 comentarios:

SIL ♥ dijo...

Yo también lo votaría, como ya lo he hecho antes. Pero no estoy en capital :(

Segurié deliberando a quién voto...

Besos

Bachi.tux dijo...

Pues aqui en Córdoba ya no sabemos a quien votar, como en tantos otros lugares del país (estimo). Solo espero que para las próximas elecciones presidenciales esté éste buen hombre, por que sé dentro mío que es el único que pelearía por el derecho de los desamparados y por el territorio nacional violado por éstos "carapintadas", porque detrás de sus tintas están los principios de "primero nosotros y luego el resto"!

Javier dijo...

Nicéforo, coincido en la valoración positiva que hacés de Pino. Sin duda es un gran tipo y representa a la "vieja política", en el buen sentido, no esta aguachenta y diluída versión light que como bien decís, campea por estos pagos. Esa vieja política que tenía ideales grandes y sanos.

Sin embargo tengo que disentir en su valoración política. Solanas es un gran director de cine pero no un buen político. Un proyecto político tiene necesariamente que crear poder para tener las herramientas para llevar a cabo sus programas. Y Pino no sabe construir poder... puede incluso con viento a favor llegar al 20% del electorado, es una buena elección para él, pero en terminos relativos no deja de ser 2 de cada 10 (porteños encima, a nivel nacional su alcance es casi nulo).

En mi opinión Pino está cómodo en donde está, en una oposición con nulas posibilidades de llegar al poder, es un lindo lugar para declamar frente a las cámaras y a la vez mantenerse impoluto de toda mancha.
El Poder es Hacer, y Hacer es embarrarse, exponerse, negociar.

El tema de la 125 es un ejemplo clarísimo: intentando pegarle al gobierno por izquierda terminó, objetivamente, en la misma trinchera que la Sociedad Rural. Al intentar marcar sus diferencias con el gobierno nacional (algo totalmente justo) termina creando un abismo insalbable donde sólo existen diferencias coyunturales y puntuales, al decir que el kirchenrismo es la continuación del menemismo. Podés tener tus diferencias con los K, pero no podés decir que son igual a Menem. Porque los K podrán no ser la némesis del riojano, pero tampoco son lo mismo. Hay un gran terreno entre lo "igual" y lo "contrario"... un tipo de la experiencia de Solanas deberia tenerlo bien claro.

Pino con el gran prestigio que tiene podría haber trabajado en la construcción de una gran fuerza de izquierda-progresista-nac&pop en la capital con serias chances de disputarle el poder a Macri, y desde ahi tener una plataforma para saltar al país más adelante. En lugar de eso prefiere jugar a sacarle unos cuantos votos a Heller, prefiere entusiasmarse porque en Capital le gana al FpV (en capital hasta mi abuela le gana al FpV). Así le va a ir, si sigue por este camino nunca llegará a una posición en la que realmente pueda cambiar algo.

Y todo esto lo digo con una gran lástima porque a grosso modo te diría que coincido con el 90% de su plataforma.

Bue... me salión choclazo. Disculpas por el abuso pero era algo que me venia barruntando hace rato.

Saludos,
javier.-

Guille dijo...

a mi también me gustaría estar en capital... somos un montón en ese sentido

burgues asustado dijo...

Es sojero egolatrá y amigo de Lozano..no lo votó.

Juan de los Palotes Medrano dijo...

No soy de izquierda, pero si lo fuera, sin dudas votaría a Pino, que ha demostrado coherencia y honestidad (atributos que los Kirchner están muy pero muy lejos de poder exhibir).

PABLO melon dijo...

ME PARECE GRANDIOSO QUE PROYECTO SUR INTEGRE NUESTRO CONGRESO. PINO TIENE UNA GRAN TRAYECTORIA, (FUE DIPUTADO NACIONAL EN 1993-1997, Y SIEMPRE DENUNCIO LOS ABUSOS DEL MENEMISMO, EL CRECIMIENTO DE LA DEUDA EXTERNA, Y LAS PRIVATIZACIONES DE NUESTROS SERVICIOS Y RECURSOS). RECHAZO LA JUBILACION DE PRIVILEGIO Y NO RENOVO SU MANDATO.
QUE ESTE PROYECTO SIGA AVANZANDO NOS DA LA ESPERANZA DE QUE ALGUN DIA VAMOS A SER CAPACES DE TENER UNA INDUSTRIA NACIONAL Y UN ESTADO SERIO Y EFICAZ.NO PIENSEN QUE POR PROPONER ESO SE ES DE IZQUIERDA!, SE ES ARGENTINO.