viernes, 14 de noviembre de 2008

Yo veto, tu vetas, ella veta


El Presidente uruguayo Tabaré Vázquez veto ayer el artículo de la ley de Salud Sexual y Reproductiva que brinda a toda mujer el derecho a interrumpir un embarazo. El Frente Amplio había impulsado la ley en ambas cámaras, ganando las votaciones y contando según varios sondeos con el apoyo de la ciudadanía en un 60%.

Los planteos de Tabaré, quien había adelantado su postura en caso de aprobación parlamentaria, estuvieron argumentados en base a sus principios católicos. La posición de Tabaré no es condenable por sí misma, se trata de una persona de fuertes creencias religiosas y que por su condición de médico oncólogo (como él sostuvo) se resiste a este tipo de normativas. En todo caso cabría por un lado una discusión de carácter ideológico sobre el derecho que tanto hombres como mujeres tenemos sobre nuestro propio cuerpo y también un debate sobre la discriminación que sufren las mujeres latinoamericanas pobres condenadas prácticamente a la muerte en sociedades hipócritas como las nuestras.

El punto central es que no estamos hablando del Tabaré ciudadano, sino del Tabaré Vázquez presidente de la República del Uruguay y referente del Frente Amplio. Como presidente de la Nación no puede accionar en base a sus principios y convicciones religiosas ya que el hombre público debe tener la responsabilidad de dejarlos al margen en el Ágora. La plaza pública es laica y por ende las discusiones de carácter teológico (por respeto incluso a la diversidad y tolerancia religiosa) son propiedad del ámbito privado. Uruguay tiene larga trayectoria en materia de laicismo por eso mismo sorprende la postura de Tabaré que no sólo corroe los pilares republicanos, al ser su veto una medida antidemocrática que no tiene en cuenta la decisión del Parlamento y la postura mayoritaria de la sociedad, además políticamente desobedece a su propia fuerza por la cual asumió.

El Frente Amplio en sus 30 años de formidable construcción, representa la conformación de una alternativa real de izquierdas con una gran proyección a largo plazo basada en la lógica de un Estado Social de Derecho. La coalición frenteamplista se conformó desde la década del setenta como una agrupación donde confluyeron militantes progresistas alejados de los partidos tradicionales junto con el PC, el PS y demás agrupaciones, y se caracterizó por haberse institucionalizado como tercera fuerza hasta alcanzar la presidencia de la Nación. Por esto mismo no se comprende la actitud de Tabaré que desconoce el carácter orgánico de su propio espacio basado en la pluralidad y la diversidad de ideas progresistas. Enmarcado en la tradición frenteamplista podría tranquilamente, haber llamado a un referéndum popular como lo hizo para enfrentar la Ley de Reforma del Estado.

Por nuestros pagos la Presidenta CFK (que se diferencia en todo sentido de la experiencia uruguaya) vetó la Ley 26.418 que protegía los glaciares de todo el país. Aquí no entran en consideración discusiones de carácter ideológico sólo la preponderancia de una lógica de pragmatismo amoral que caracteriza a los K. Según el Diario Crítica la ley “…prohibía las actividades que pudieran afectar la condición natural de los glaciares y que implicaran su destrucción o traslado, vedaba la exploración y explotación minera o petrolífera…”

El proyecto impulsado por la ex diputada Maffei (SI) atacaba fuertemente a las corporaciones mineras. El negocio del mercado minero carece de regulaciones y gracias al menemismo está abierto a empresas internacionales que saquean nuestro patrimonio. La Presidenta sin dudarlo veta esta ley. El kirchnerismo puede disfrazarse de progresista en sus discursos pero a la hora de los hechos demuestra claramente a que intereses defiende y representa.

Diferencias entre dos repúblicas separadas sólo por un río. No es casualidad que de un lado del charco la política siga representando las aspiraciones populares en defensa de las mayorías nacionales y del otro sólo tenga primacía un frío y aceitado aparato clientelar defensor de los privilegios y una ¿oposición? desvariada ideológicamente.

5 comentarios:

Andoni dijo...

Hija de una amiga de la familia. Tiene Sindrome de Down y un corazón gigante. Abraza mejor que todos nosotros juntos.

Saludos!.

Maxxi dijo...

Confundir religion con estado es un gran error, mas en el siglo XIX.
Los principios NO estan en la religion, ahi hay creencias o dogmas.
Hay miles de cosas para agregar pero en el fonde creo que solo hay cobardia por parte de Tabares. Una vez mas.

Guille dijo...

ay el clientelismo, el clientelismo...

Florencio F. Boglione dijo...

Me quedo con la construcción de 30 años del Frente Amplio uruguayo, tenemos mucho que aprender......
Saludos Cordiales.

Enrique G. Kaltenmeier dijo...

La confusión entre la religión y el Estado es penosa. No hacía falta, porque políticamente se lo podía argumentar fenómeno.
La cuestión del aborto se está llenando de fundamentalismos, de uno y de otro lado, y me da la sensación de que nadie quiere entablar un debate en serio.
Yo, en principio, en el estado actual de mis reflexiones sobre el tema (no dejo cerrada la puerta a un cambio futuro), tiendo a ser restrictivo con el ejercicio del aborto.
Pero desde ya es necesario un debate. Y no quiero que se lo haga en plazos breves porque creo que es una cuestión demasiado compleja. Merece mucho tiempo, y es verdad que va a ser más del tiempo que tienen las jóvenes madres pobres de nuestros países.
Por eso no se puede decir que se está de una a favor o en contra.
Quedo, por mi parte, abierto al debate. Y este blog puede ser un lugar fenómeno. Ya veo que Nice nos echa...