
El viernes 24 se realizaron elecciones en la UNS y el resultado emanado de las urnas refresca oportunamente un preocupante y oscuro panorama al verse derrotada la alianza oficialista que maneja los hilos de la política universitaria. El pacto existente entre las lista Blanca, Universidad y el MNR recibió un justo revés ya que el oficialismo es sospechado por fuertes denuncias de maniobras que avergüenzan a toda la comunidad. Las amenazas, aprietes e irregularidades se habían convertido en el último tiempo en prácticas lamentables. El MNR tuvo en su momento la oportunidad de intentar cambiar el escenario político universitario y prefirió un camino plagado de dudosa coherencia con los planteos originarios que fueron lentamente abandonados.
En lo personal termine optando por votar una lista de alumnos (Generación) no por convicción sino por mera oposición a un accionar alarmante. Alejado de la vida política universitaria, realizo un balance crítico de muchos aspectos ya que analizo y me hago cargo de mis propios pasos y equivocaciones cometidas pero siempre desde la convicción de intentar comprometerme con aquellos planteos y banderas reformistas en las que creo profundamente más allá de mi desilusión.
La construcción de una universidad popular, comprometida socialmente con un proyecto de ciudad inclusivo, la formación académica de cuadros políticos que tomen en sus manos la responsabilidad como agentes de cambio real en la construcción de otro orden de cosas, son asignaturas pendientes en una Universidad que por ahora prefiere mantener las rencillas de familia entre listas que se disputan migajas de poder, los negocios burocráticos de agrupaciones como las derrotadas, los planteos “inmaculados” de otros sectores que vaciaron carreras pero se presentan como progresistas, los infantilismos ideológicos de agrupaciones de pseudo izquierda empecinadas en discusiones estériles...
En el mientras tanto los problemas de todo orden en la Universidad se profundizan (presupuestarios, etc). En Humanidades me alegró el triunfo de buena gente que seguramente intentarán cambiar las cosas como ya hacen desde la conducción del Centro de Estudiantes: la lista Estudiantes en Movimiento se impuso en el Consejo Departamental y en el Colegio Electoral.
Es de esperar que la gente valiosa, tanto alumnos como profesores, siga intentando más allá de las dificultades la construcción de una Universidad distinta y alejada de todo lo que nos avergüenza. Es un buen comienzo que se haya dicho BASTA.
En lo personal termine optando por votar una lista de alumnos (Generación) no por convicción sino por mera oposición a un accionar alarmante. Alejado de la vida política universitaria, realizo un balance crítico de muchos aspectos ya que analizo y me hago cargo de mis propios pasos y equivocaciones cometidas pero siempre desde la convicción de intentar comprometerme con aquellos planteos y banderas reformistas en las que creo profundamente más allá de mi desilusión.
La construcción de una universidad popular, comprometida socialmente con un proyecto de ciudad inclusivo, la formación académica de cuadros políticos que tomen en sus manos la responsabilidad como agentes de cambio real en la construcción de otro orden de cosas, son asignaturas pendientes en una Universidad que por ahora prefiere mantener las rencillas de familia entre listas que se disputan migajas de poder, los negocios burocráticos de agrupaciones como las derrotadas, los planteos “inmaculados” de otros sectores que vaciaron carreras pero se presentan como progresistas, los infantilismos ideológicos de agrupaciones de pseudo izquierda empecinadas en discusiones estériles...
En el mientras tanto los problemas de todo orden en la Universidad se profundizan (presupuestarios, etc). En Humanidades me alegró el triunfo de buena gente que seguramente intentarán cambiar las cosas como ya hacen desde la conducción del Centro de Estudiantes: la lista Estudiantes en Movimiento se impuso en el Consejo Departamental y en el Colegio Electoral.
Es de esperar que la gente valiosa, tanto alumnos como profesores, siga intentando más allá de las dificultades la construcción de una Universidad distinta y alejada de todo lo que nos avergüenza. Es un buen comienzo que se haya dicho BASTA.








4 comentarios:
Lo que contas no me sorprende para nada.
Me da mucha lastima que en un ambito como la UNS, las listas políticas sigan (y seguirán) sintiendo esa ola de malas euforias que lo unico que hace es desesperarlos.
Realmente da miedo ver los "metodos" utilizados
BUENOS CAMBIOS muy bien elegida la frase que define el resultado de las elecciones. Y puedo asegurar que el analisis hecho es objetivamente perfecto. Soy no docente y lo vivo y veo cada dia de mi vida. Luego de 30 años de trabajar en la administración estos dos ultimos años han sido muy nocivos para mi querida Universidad. No puede haber tanta impunidad en los actos por el poder que otorgan las mayorias. Hago un voto de confianza para que a partir de ahora comience a perfilarse el cambio que necesitamos y que este sea el comienzo del fin de la lista BLANCA, UNIVERSIDAD Y MNR.
¡Es fantástico lo sucedido! Yo participé en mi centro de estudiantes en la época que Desafíos decidió apoderarse de todo. Sufrimos mucho con sus aprietes, amenazas y violencia; sin que nadie haga nada. Pensé en algún momento que el ámbito universitario no se percataba del accionar de esta mafia y por ello seguía avanzando. Me sorprende y llena de optimismo este resultado. Por una vez, la gente se opuso a la típica, corrupta y sucia política argentina.
te felicito Nice por el espacio, por volver por saludarme en el aniversario. abrazo grande y si, si como dice la canción de Raly Barrionuevo, hey Paisano, política hacemos todos al caminar"
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