El avance de sectores neo conservadores en el panorama nacional bajo la restructuración del PJ, luego de conocidos los número de la elección del pasado domingo 28 de Junio, tiene que ser claramente matizado por ejemplos que demostraron el camino que debe ser transitado por las fuerzas progresistas.En lo personal termine muy contento el domingo a la noche ya que en mi ciudad, Bahía Blanca, el armado del que soy parte, el Frente de Integración Ciudadana con Raúl Woscoff como primer candidato, obtuvo un empate técnico con el PJ a cargo de la estructura municipal. Salimos en el escrutinio provisorio segundos por una diferencia de 0,6%, ganando en 7 circuitos y obteniendo más de 28.000 votos con lo que duplicamos el apoyo obtenido en el 2007. Tendremos que esperar el escrutinio final ante un margen muy estrecho, donde por ejemplo nos encontramos con telegramas mal cargados.
Con gran dolor nos fuimos de la UCR hace unos años, bajo la descalificación de aquellos políticos profesionales que prefieren el atajo de la rosca acomodaticia. Nosotros dimos un no rotundo a una forma de entender la política signada por los intereses personales y la ausencia de planteos ideológicos. Y conformamos esta herramienta donde confluimos radicales, comunistas, independientes, democratacristianos y socialistas. Somos la diversidad bien entendida, bajo la unidad de proyecto.
No puedo disimularlo: da gusto que buena parte de la ciudadanía nos acompañe en esta gesta quijotesca, porque los molinos de viento tienen nombre y apellido en nuestra ciudad. Todos conocemos a esos monjes negros que no ganan elecciones pero digitan nuestras vidas y amasan sus negocios. Frente a ellos nos erigimos como la opción de una sociedad distinta, porque nosotros somos de los que creemos que ya es tiempo de que esas dos viejas hermanas separadas al nacer, libertad e igualdad, vuelvan a caminar juntas (como suele decir Eduardo Galeano).
La comunidad bahiense, en líneas generales, es muy conservadora y por eso mismo surge la obligación de ofrecerle un proyecto realmente transformador para lograr una ciudad más integrada e igualitaria. Pero tenemos que ser conscientes del desafío que se nos abre a partir de ahora y la inmensidad de la mochila que recae sobre nuestros hombros.
El camino transitado valió la pena y el “efecto coherencia”, que posibilitó nuestra victoria contra los aparatos y la prepotencia de un Intendente como Cristian Breitenstein -que concibe una ciudad para pocos y muy similar a Mauricio Macri-, signó también a la Capital Federal de la mano de Pino Solanas. Porque lo logrado por Proyecto Sur y por Integración Ciudadana se asemeja en varios aspectos pero sobre todo en la similitud del combate entre David y Goliat. Pino instaló en el debate temas que demostraron que las ideologías no están caducas ni muertas y enfrentó con hidalguía a la corporación macrista.
El kirchnerismo siempre fue un envase con vencimiento sólo que no sabíamos la fecha. El 28 de Junio marcará los próximos años de nuestra República. Las fuerzas progresistas, en todos los niveles desde lo local a lo nacional, tenemos que actuar con serenidad, prudencia y compromiso para evitar retrocesos de los que luego nos lamentaremos si se llegaran a materializar. La urgencia de crear espacios aglutinadores que quiebren la balcanización actual se presenta como un imperativo de nuestros tiempos. Hay muchos motivos para estar felices pero debemos lograr que la política nuevamente se instale en la mesa cotidiana de cada uno de los hogares para quebrar con aquellas desvirtuaciones que impiden el cabal desarrollo de los preceptos humanitarios y sociales de nuestra democracia. Solamente bajo estas banderas lograremos “la gran revolución democrática, la única que el pueblo quiere y espera”.













